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Aftas bucales: un transtorno comun

Junto con las caries y la enfermedad periodontal, constituyen una alteración bucal más frecuente y a menudo es materia de consulta. A menudo son la manifestación de una enfermedad subyacente.

La lesión típica es una úlcera (afta) en la mucosa de la boca. Normalmente se localizan en la mucosa bucal móvil no queratinizada: superficie interna de mejillas y labios, suelo de la boca, paladar blando, lengua (especialmente los bordes). Aparece como una erosión con bordes eritematosos de tejido inflamado y zona central blanquecina o amarillenta. Su forma suele ser redondeadas u ovales, planas o en forma de cráter. Habitualmente tienen entre 3-5 mm de diámetro, aunque varias lesiones pueden confluir o formar otras mayores e irregulares. Pueden ser muy dolorosas y dificultar la alimentación, el habla y la higiene oral.

El dolor de la fase aguda dura tres o cuatro días y la lesión se resuelve por sí sola en 7 ó 10. Las aftas de tamaño superior dejan cicatriz y tardan más en curar. Son más frecuentes en las mujeres, en jóvenes y adultos. Son más raras después de los 50 años.

En la mayoría de los casos no es posible encontrar la causa que da origen a la formación de las mismas, aunque se supone que son debidas a una alteración de la inmunidad celular local y pueden estar implicados factores como el déficit de hierro, zinc, vitaminas del grupo B, desequilibrio hormonal (aftas que preceden a la menstruación) alergia a alimentos, conservantes o el estrés y los trastornos emocionales.

Las aftas pueden ser la manifestación de una enfermedad subyacente como inmunodeficiencia, celiaca, Crohn, Behcet (enfermedad de las consideradas raras que se caracteriza por la aparición de úlceras en boca, ojos, genitales y piel con afectación vascular, articular y neurológica); también pueden presentarse como una reaccion  adversa a medicamentos y habitualmente existe un factor predisponente cuando se ha recibido quimioterapia, radioterapia, tratamiento previo con antibióticos, antifungicos, corticoides o inmunosupresores, en los casos de diabetes, hipotiroidismo, etc. Los traumatismos repetidos sobre la mucosa de la boca provocados por dentaduras mal adaptadas, aparatos de ortodoncia, caries o mal oclusión dentaria, pueden ocasionar aftas.

Las aftas se clasifican según su tamaño y forma en:

  • Menores: hasta 10 mm de diámetro.
  • Mayores: más de 10 mm de diámetro.
  • Hepertiformes: lesiones pequeñas (de 1-2 mm), irregulares, agrupadas, precedidas de vesiculación; además de aparecer en la mucosa no queratinizada y pueden hacerlo en la queratinizada (paladar duro y encías). A pesar de su nombre, no suelen ser debidas al virus del herpes.

Las aftas pueden ser únicas o solitarias o múltiples y esporádicas o recurrentes (seis o más episodios al año).

En la medicina natural existen tratamientos que pretenden prevenir la aparición de nuevos brotes,  aliviar el dolor y facilitar la curación evitando de esta forma el empleo de corticoides, antiinflamartoios, antisépticos y sus efectos secundarios. Es recomendable evitar los alimentos muy calientes, ácidos, picantes, el alcohol y el tabaco; La limpieza suave de la mucosa de la boca con enjuagues que contribuyan a restablecer el equilibrio a nivel oral.
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