
http://www.flickr.com/photos/postigo80/2168770692/
Muchas de las culturas y religiones hablan del poder de la palabra, durante siglos se han hecho ritos y conjuros basándose en ese poder. Incluso hay un salmo que dice así:
De la boca del hombre sale lo que habita en su universo.
Quiere decir que si dentro de ti hay amor o alegría saldrá palabras amorosas y alegres. Pero si por el contrario hay

http://www.flickr.com/photos/15693951@N00/2168066289/sizes/m/in/photostream/
Un día, un rey mandó llamar a la reina, que hasta entonces había sido su única esposa, y le anunció su intención de tomar una segunda esposa.
“Debo resignarme a vuestro capricho – dijo ella-, ya que la ley os lo permite.”
“No se trata en modo alguno de un capricho – repuso el rey, ofendido- en todos mis actos yo me atengo a los preceptos de mi maestro espiritual.”

http://www.flickr.com/photos/8061228@N08/1804912021/
Un discípulo llega al maestro y le pide que le ayude, pues tiene mucha Ira y el maestro le dice:
- Muéstrame esa ira,
- Ahora mismo no la tengo- Contesto el discípulo.
El maestro le dice que regrese cuando la tenga, y el discípulo se marchó.

http://www.flickr.com/photos/philux/4761041085/
Una anciana visitó a un Maestro Zen para solicitarle un amuleto que la protegiese de los demonios. El maestro le dio una bolsita con un papel caligrafiado en su interior.
Después de muchos años curiosa por saber el contenido de la inscripción, lo abrió y leyó: “cuando tenemos ilusiones, los tres mundos se convierten en un campo de batalla, en una lucha”.

http://www.flickr.com/photos/jamarju/362231040/
Takuan, un célebre maestro Zen, enseñó a Miyamoto Musashi la verdadera esencia del kendo.
Una vez, el shogun invito a Takuan y a un maestro del sable muy renombrado a que fueran a su palacio. Un tigre, regalo del rey de Corea, esperaba en su jaula.
El shogun dijo:
- Tenéis que entrar en la jaula del tigre.
El maestro de esgrima entró en la jaula con su sable y se aproximó al tigre, que amedrentado por su digna postura, se refugió en un rincón. Seguidamente, salió de la jaula.
El shogun, dirigiéndose a takuan, le dijo:
- -Ahora entra tu.
Este, entrando en la jaula del tigre se acercó a él y se puso a jugar, a rascarle las orejas y a acariciarlo.





